TDAH ( Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad)

¿QUÉ ES EL TDAH?

 niños

Conociendo un poco la historia del TDAH, podemos definir este trastorno como un “patrón constante de inhibición de respuestas, dificultad para mantener la atención e hiperactividad”.

Se manifiesta por primera vez en la infancia pero es un trastorno crónico, es decir, que permanece a lo largo de la vida. Los síntomas atencionales persisten en la adolescencia y la edad adulta mientras que la sintomatología hiperactiva-impulsiva disminuye o modifica sus manifestaciones.

Es más frecuente en varones (9%) que en niñas (3,3%). El ratio niño:niña es de 4:1 para el tipo hiperactivo-impulsivo y 2:1 para el tipo inatento.

Estos niños/as suelen adoptar un patrón de conducta que no se corresponde con el característico de su edad ni tampoco con su grado de desarrollo e inteligencia.

Se admite que el TDAH “puro” es algo muy infrecuente, estimándose la comorbilidad en más de 60%. Esto quiere decir que este trastorno casi siempre va a estar “acompañado” por otros, tales como el trastorno negativista desafiante (TND), el trastorno disocial (TD), los trastornos de ansiedad (TAG, TOC, fobias…), la depresión y los trastornos de aprendizaje. Tener en cuenta esta realidad clínica es de suma importancia, no solo para el tratamiento farmacológico, sino también para la intervención psicológica y psicosocial.

 

LOS SÍNTOMAS DE INATENCIÓN.

1- A menudo no presta la debida atención a los detalles o, por descuido, comete errores en las tareas de la escuela, el trabajo y otras actividades.

2- Tiene problemas para concentrarse en las tareas o en los juegos.

3- Parece que no escucha cuando se le habla directamente.

4- A menudo no sigue las instrucciones y no termina las tareas de la escuela, los quehaceres o cualquier otra responsabilidad en el trabajo (no por conducta oposicional o por no entender las instrucciones).

5- A menudo evita, rechaza o se niega a hacer cosas que requieren mucho esfuerzo mental por mucho tiempo (como tareas escolares o quehaceres de la casa).

6- Con frecuencia pierde las cosas que necesita para hacer ciertas tareas o actividades (p. ej. juguetes, trabajos escolares, lápices, libros, o herramientas).

7- Se distrae con frecuencia.

8- Tiende a ser olvidadizo en la vida diaria.

LOS SÍNTOMAS DE LA HIPERACTIVIDAD

1- No deja de mover las manos ni los pies mientras está sentado.

2- Con frecuencia se levanta de la silla cuando se quiere que permanezca sentado.

3- A menudo corre o trepa en lugares y en momentos inoportunos (es posible que los adultos y adolescentes se sientan muy inquietos).

4- Tiene problemas para jugar o disfrutar tranquilamente de las actividades de recreación.

5- A menudo, «está en constante movimiento” o parece que tuviera “un motor en los pies”.

6- Habla demasiado.

LOS SÍNTOMAS DE LA IMPULSIVIDAD

1- Suele contestar antes de que se le haya terminado de formular la pregunta.

2- Le cuesta esperar su turno.

3- A menudo interrumpe al que esté hablando o se entromete (por ejemplo, en una conversación o juego).

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS (DSM-IV-TR)

Un buen diagnóstico será fundamental para que padres y maestros acompañen al niño con TDAH e intenten evitar la aparición de los problemas asociados a este tipo de trastorno.

Para que un niño/a sea diagnosticado con TDAH deben cumplirse todos y cada uno de los criterios diagnósticos que aparecen a continuación:

1- Seis o más de los síntomas de desatención han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo.

2- Seis o más de los síntomas de hiperactividad-impulsividad han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo.

3Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o de desatención deben de estar presentes antes de los 7 años de edad.

4- Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (por ej. en la escuela o en el trabajo y en casa).

5- Deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral.

6- Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (p.ej. trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o a un trastorno de la personalidad).

 LAS CAUSAS DEL TDAH

El origen del TDAH es múltiple y variado. A continuación aparecen las causas más importantes:

 – Genes de proteínas que controlan la circulación de la DA en la sinapsis. Los receptores de la DA alejan la sustancia mensajera del espacio sináptico para que esta no pueda adherirse a los receptores de DA de la célula postsináptica ni propagar los impulsos nerviosos. Estos genes alterados (según diversos trabajos realizados) son consecuencia de varios factores hereditarios.

– Variaciones de los genes para el receptor “DRD-4” y el transportador “DAT-1”. Estas personas muestran un transporte retrógrado muy rápido de DA o bien una comunicación muy débil entre la DA y sus receptores.

– Regulación anómala del metabolismo de la DA, que determina errores en el            procesamiento de la información neuronal. A través de tomografía por emisión de positrones (TEP) se ha comprobado como el metabolismo cerebral de la glucosa en niños y adultos con TDAH presentan alteraciones metabólicas en la corteza premotora y frontal superior.

– Alteraciones en diversas regiones que provocan un menor volumen y anomalías en su perfusión y actividad eléctrica. Estas áreas son: el lóbulo frontal, el parietal, las áreas corticales (responsables del movimiento), la corteza motora, el cuerpo estriado y el cerebelo.

El cerebro de las personas afectadas, aparte de pequeño, parece funcionar y organizarse de forma distinta. Los hallazgos orgánicos podrían explicar los trastornos de conducta observados y no constituir una secuela de éstos, como alguna vez se ha sospechado.

– El TDAH posee una innegable base neurobiológica. A pesar del consenso en la comunidad científica acerca del sustrato biológico de este trastorno, hasta ahora no existen marcadores clínicos y de laboratorio que puedan identificarlo claramente.

– Aumento de receptores de DA versus disminución de receptores de DA.

Algunos estudios de TEP han encontrado un aumento en el número de receptores de DA en los niños con TDAH; sin embargo, otros estudios creen que la disminución de receptores de DA es lo que provoca el TDAH. En estos momentos se estudia si el número de receptores influye en los pacientes con TDAH. Lo que si sabemos y podemos decir es que la hipótesis de un aumento de los receptores de DA no fue significativa pero sí lo es la de un menor número de receptores de DA.

Por ello debemos esperar a próximas investigaciones para comprobar el grado de implicación que tienen estos receptores en la génesis de este trastorno. 

– Otra posible causa son los factores hereditarios (80% aprox.).Investigaciones realizadas con gemelos (univitelinos y bivitelinos) comprobaron que los genes tienen un papel importante en la etiología del TDAH.

– El reforzamiento por parte de los padres hacia los hijos puede ser un factor desencadenante en este tipo de trastorno, por eso lo mejor es no prestar demasiada atención a la conducta anómala de los niños y apartar a un lado esas acciones que pueden compensar a la conducta.

A los niños que tienen este trastorno no les gusta hacer esperas largas para obtener un reforzador, así que da igual lo magnifico que sea el reforzador, ya que prefieren un reforzador de menor valor obtenido en menos tiempo que un reforzador de mas valor y que tengan que esperar largo rato. A esto se le llama “gradiente pronunciado” o “pronunciada inclinación del gradiente de refuerzo”. Esto puede ser una manera de  fomentar la desatención en las tareas escolares, la impulsividad e hiperactividad.

– Los traumatismos en la etapa prenatal también podrían aumentar la prevalencia de este trastorno. Otros factores identificados que pueden causar potenciales daños cerebrales, lo que a su vez puede desencadenar el TDAH son el hábito de fumar o el alcoholismo en la madre y un bajo peso en el momento del nacimiento ( menor de 2 500g ).

 

PELIGROSO CÍRCULO VICIOSO

Tal y como se ha explicado en el apartado anterior, el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad depende de muchos factores y cuando se potencian entre ellos es más probable que aparezca el trastorno que cuando sólo se da una de las causas.

Las distintas combinaciones de genes, las regulaciones anómalas de la dopamina y el aumento de los receptores de la misma, además de las alteraciones en algunas áreas cerebrales, la herencia (genes, predisposición genética) la prematuridad extrema, los malos tratos, el elevado consumo de alcohol y nicotina por parte de las madres, etc. aumentan el riesgo de sufrir TDAH.

Todo lo que hemos comentado hasta ahora nos muestra como la influencia del medio y nuestra propia biología provocan el peligroso círculo vicioso que hemos descrito.

TERAPIA PSICOLÓGICA

En el caso de las personas que tienen TDAH no solo se lleva a cabo un tratamiento farmacológico sino que es necesario al mismo tiempo el psicológico.

En primer lugar se llevaría a cabo una intervención con el niño/a afectado/a. A través de estas intervenciones cognitivo-conductuales se pretende mejorar los siguientes aspectos.

  • El aprendizaje académico.
  • Hacer al niño o niña competente en el ámbito social/conductual.
  • Incrementar en el paciente expectativas de autoeficacia, ya que los niños que padecen este trastorno tienen baja autoestima y no se ven capaces de hacer algo bien.

En segundo lugar se llevaría a cabo una intervención con los padres, cuyo objetivo es mejorar las relaciones familiares con sus hijos y disminuir las expectativas negativas ya que tienden a pensar que los niños no van a mejorar.

Y en tercer y último lugar llevaríamos una intervención en la escuela. Esta es muy importante porque los objetivos que se pretenden son varios como por ejemplo, modificar el comportamiento del niño en clase y mejorar su rendimiento académico y las relaciones con sus iguales, ya que son niños que a menudo son rechazados por sus compañeros.

Para que esta intervención surta efecto es muy importante la implicación activa por parte del profesorado.

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